El renacer de 5SOS: entre la performance, la ironía y la reinvención sonora
- ESZNA
- 4 dic 2025
- 5 Min. de lectura
Madrid, Comunidad de Madrid

Texto: Ángela Bellón
Seguramente, si estás leyendo esto, es porque ya te haces a la idea de quiénes son 5 seconds of summer. Pero, a veces un poco de contexto no está de más. Para aquellos que no habitaban esta esquina de internet el pasado 2013… Por aquel entonces, las redes sociales se inundaban de comentarios menospreciando a la banda de Sídney acusándolos de ser una boyband. Acto inaceptable y hasta humillante que era rebatido por las fans de los australianos hasta la saciedad. Y si nos ciñeramos a la definición… es cierto que no lo eran (ni lo son).
Entendemos por boyband a un grupo musical, íntegramente masculino cuyos integrantes únicamente cantan (y a veces bailan) canciones pop. Esto podría ser fácilmente rebatible: 5SOS no solo tocan instrumentos sino que además su sonido no tendría porqué encajar estrictamente en el pop, sino que oscila entre punk pop y el post rock. Pero, todo parece indicar que estas batallas libradas por su seguidoras más acérrimas han sido en vano.
Y es que parece que Michael, Ashton, Calum y Luke parecen opinar lo contrario. Ellos han aparecido pisando fuerte este 2025 y no solo han tomado prestado licencias de las boybands de los 90 sino que han abrazado esta narrativa con mucha intensidad.
Y es que antes de que irrumpieran de nuevo en la escena, casi como una apisonadora, las calles de todos los rincones del mundo se inundaron con pósteres en colores llamativos que versaban YOUR FAVORITE BOYBAND IS COMING BACK. Y esto tan solo fue la punta del iceberg. Los australianos han vuelto pisando fuerte: sin pelos en las lengua, con peinados sacados de las profundidades de los 90’s, looks de lo más excéntricos y una actitud que roza lo histriónico.
Hay quienes pensaban que su sexto album de estudio sería algo más suave, teniendo en cuenta que la mitad de sus componentes se habían convertido en padres en este intervalo de descanso para la banda, pero no. Everyone is a star! habla de las drogas, de una industria que ahoga hasta casi dejarte sin aliento, lo que significa ser artista y las perdidas que puede llegar a suponer eso. De hecho, en temas como I’m Scared I’ll Never Sleep Again nos hablan de la angustia que puede generar el pasar noche tras noche tan lejos de casa y la soledad no deseada que trae consigo hacer una gira global y ser toda unas rockstars. En este LP la banda se abre en canal, nos permite adentrarnos en sus rutinas en la carretera y a veces, hasta parece que estamos tumbados en la habitación de hotel juntos a ellos.
Más allá de la estética y del relato que envuelve esta nueva etapa, Everyone is a Star! funciona también como un proyecto que reivindica la complejidad emocional detrás de un grupo que muchos redujeron —y aún reducen— a una etiqueta demasiado estrecha. El álbum se mueve entre la vulnerabilidad y la autoparodia, entre la crudeza de vivir expuesto al ojo mediático y la liberación que implica reírse de uno mismo. No es casual que convivan sonidos abrasivos, sintetizadores densos y melodías que abrazan un pop más luminoso; es casi una declaración de intenciones: ser una boyband no es una cárcel estilística, sino un espacio que ellos resignifican a su antojo.
En cortes como Telephone busy, la banda toma elementos que antes parecían ajenos a su identidad —loops repetitivos, distorsiones electrónicas, texturas industriales— y los utiliza para construir un paisaje emocional que se aleja de la idea de música “para adolescentes” con la que tanto tiempo se les encasilló. No es que 5SOS haya abandonado su espíritu juvenil; es que lo han transformado en madurez creativa, en una energía que viene de haber sobrevivido a giras interminables, a presiones comerciales y a la expectativa constante de que siempre debían gustar a alguien.
Lo más interesante es que Everyone is a Star! no busca pulirse para agradar. Al contrario: se disfruta en sus aristas, en sus matices imperfectos, en la manera en que reivindica el caos como parte fundamental de su identidad. Si en los inicios defendían su autenticidad desde la rebeldía, ahora lo hacen desde la consciencia: saben que cualquier etiqueta es insuficiente, y por eso la toman, la exageran y la devuelven convertida en un arma narrativa. En ese sentido, el álbum no solo marca una nueva etapa para 5SOS, sino que también abre una conversación más amplia sobre lo que significa crecer en público sin renunciar a la esencia que te hizo empezar.
A nivel sonoro, posiblemente estemos ante uno de sus proyectos más oscuros e incluso, con la mayor presencia hasta la fecha de elementos electrónicos que hacen que el LP coja una nueva dimensión.
Muchos no les veían futuro hace 14 años… hoy su último lanzamiento es número 1 en Reino Unido. Y es bien es cierto que son de las pocas bandas surgidas por aquel entonces que siguen en activo (y aparentemente bien avenidos). Parece que sus caminos en solitario no solo no han dinamitado su trayectoria sino que más bien ha sucedido lo contrario: les ha hecho crecer como artistas y volver con más fuerza que nunca. Este descanso de la banda y estos nuevos espacios creativos parece haberles dado un impulso nuevo, una perspectiva diferente.
Aunque bien es cierto que a nivel de sonido difiere bastante de sus inicios, esas canciones creadas en un garaje, más sencillas, fruto de una época en la que, quizás, no se paraban tanto a pensar en el que dirán. Esa esencia ha sido la que les ha servido para darle ese toque gamberro al álbum, retomando ese romanticismo de los inicios de quien no teme a la mirada externa les ha permitido recuperar cierto humor a nivel lírico.
Posiblemente, sea esa amistad genuina que les une, lo que les ampara del terror de las crítica y les avala con una confianza absoluta que les permite sacar proyectos tan sólidos como Everyone is a star!. Es difícil visualizar a otra banda en la actualidad que optasen por lanzar un proyecto a través de la resignificación más absoluto de uno de los productos culturales más atacados: las boybands. Y es que, viendo hasta donde les ha llevado esta performance, es difícil distinguir si se trata de una resignificación o un alegato.

Cabe destacar a su tema Boyband, una canción que se centra en las presiones que se puede llegar a sufrir por estar bajo el foco mediático con un aura que evoca al grupo que formaba Bart Simpson con sus compañeros en un episodio de la emblemática serie. De hecho, hay quien se atreve a opinar que esta canción surge de una mirada retrospectiva, de aquella época en la que compartían escenarios con One Direction y aludiendo de forma indirecta al desenlace trágico que tuvo uno de sus componentes, Liam Payne hace algo más de un año.

Y, si hablamos de vibras del LP, sería imposible no aludir a ese aura de cool dad, que ya no es solo una presencia estilística sino una de las canciones que aparecen en uno de los Deluxe. De nuevo, un guiño cómico a la nueva situación personal de Michael Clifford y Luke Hemmings recién convertidos en padres.
Bien es cierto que te pueden gustar más o menos pero la banda australiana ha dejado muy claro que no fueron una moda. Siempre han apostado por el grupo y eso se nota al otro lado de la pantalla (o de los auriculares). Ellos vivieron este lanzamiento como una especie de salto al vacío pero sabiendo que merecería la pena, aunque fuera un fracaso absoluto. Everyone is a star! es su grito de guerra, una especie de “hacemos lo que nos da la gana porque simplemente podemos hacerlo” y seguramente, no haya nada más auténtico que eso.



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