top of page

Sabrina Carpenter: the only pop star ever

  • Foto del escritor: ESZNA
    ESZNA
  • hace 3 días
  • 3 Min. de lectura

Madrid, Comunidad de Madrid

Texto: Ángela Bellón



Han pasado dos semanas desde el primer Sabchella y, sinceramente, sigo teniéndolo muy en mente. No como un simple concierto dentro del calendario de festivales, sino como uno de esos momentos que se quedan contigo, que cuanto más los piensas, más sentido cobran…. Y es que tengo la certeza de que esa actuación pasará a la historia como todo un hito dentro de la cultura pop, porque lo que ocurrió allí no fue solo un show: fue una coronación.


Sabrina Carpenter no salió al escenario de Coachella a demostrar nada. Salió a confirmar lo que ya era un secreto a voces: que es la princesa del pop. Cinco outfits perfectamente hilados, una decena de bailarines (si no más), invitados de infarto y hasta ocho escenarios distintos que nos sumergían en una fantasía perfectamente construida: Sabrinawood. Todo funcionaba como una maquinaria precisa, pero al mismo tiempo se sentía vivo, espontáneo, eléctrico.


Y cuando hablamos de esos invitados espectaculares, no se trata simplemente de grandes rostros del cine apareciendo por sorpresa. Es mucho más allá y es que hay algo simbólico en esas elecciones. La presencia de Susan Sarandon —una figura que ha estado en el centro de la conversación pública por su posicionamiento político reciente— no es casual. Tampoco lo es la aparición de Geena Davis, su icónica compañera de reparto en Thelma & Louise. Juntas, evocan un imaginario de rebeldía, de sororidad, de mujeres que desafían el sistema. Y al integrarlas en su universo, Sabrina no solo suma espectáculo... Suma discurso. Y ahí está la clave.


Parte de su éxito reside en algo que no se puede fingir: ella luce verdaderamente feliz haciendo lo que hace. No es una felicidad impostada ni coreografiada, es una energía que atraviesa la pantalla. Se le ve disfrutar, se le ve presente, se le ve agradecida. Y eso conecta. Mucho más de lo que cualquier estrategia podría lograr por sí sola.


Por supuesto, también hay un equipo creativo potentísimo detrás, y sería absurdo ignorarlo. Cada transición, cada visual, cada decisión estética está pensada al detalle. Pero incluso con todos esos recursos, hay algo que marca la diferencia: la sensación de que llevaba toda su vida esperando ese momento… y no piensa desperdiciarlo. Esa hambre, esa ambición bien entendida, fue palpable durante todo el show.


Quizás la clave de su éxito, más allá de esa resiliencia —ese pico y pala tras más de una década sobre los escenarios, pese a tener solo 26 años— es que Sabrina sabe perfectamente lo que está haciendo. Ha crecido escuchando música, consumiendo cine, absorbiendo referencias. Tiene un bagaje cultural que se filtra en todo lo que crea. Pero, si algo sobresale por encima de todo es ese amor por su trabajo. No hay cinismo en su propuesta. Hay intención, hay cuidado, hay ilusión…. Y es que no cabe duda de que… ¡es su momento! Ella lo sabe y no está dispuesta a dejarlo pasar.


En cualquier caso, (para mí) su coronación como princesa del pop viene incluso antes de ese concierto en el desierto de California. Sabchella fue la escenificación, la prueba irrefutable, pero no el origen. Basta con mirar sus números en plataformas como Spotify: crecen como la espuma. Cada álbum funciona mejor que el anterior, consolidando una trayectoria que no ha hecho más que escalar.


Y luego están los videoclips. En pleno 2026, cuando muchos artistas parecen haber relegado lo visual a un segundo plano, Carpenter sigue apostando por narrativas elaboradas, por una estética cuidada, por piezas que no solo acompañan la música, sino que la amplifican. ¿Quién está haciendo eso a este nivel ahora mismo? Muy pocos. Y ella lo sabe.


Por eso, cuando se habla de su irrupción como algo repentino, hay que matizar. No es un fenómeno de la noche a la mañana. Es el resultado de años de trabajo, de evolución constante, de entender la industria sin perder la identidad. Sabchella no fue una sorpresa. Era inevitable. Porque Sabrina Carpenter no está jugando a ser una estrella del pop. Ahora mismo, es LA estrella del pop.




Comentarios


© 2025

bottom of page